Mes: enero 2014

¿Miedo al dentista? Lee nuestros consejos y dile adiós al miedo!

Tener miedo al dentista hoy día es algo bastante común. Los métodos antiguos eran en ocasiones dolorosos y era habitual tener miedo al dentista, sin embargo, a pesar de las herramientas con que dispone la odontología moderna para evitar el dolor son muchos los que tienen fobia al dentista.

El problema de permitir que esta fobia impida recibir el tratamiento que se necesita es que aumenta el riesgo de desarrollar caries y enfermedades en las encías.

Hay algunos consejos que pueden ayudarnos a combatir el miedo al dentista:

  • Converse con su dentista, hable de ello. Dígale que usted necesita que le ayude a superar el miedo y explíquele qué se lo produce. Es importante establecer un vínculo de confianza con su dentista y que él sepa lo que le preocupa.
  • Pregunte lo que se espera de su visita antes de que ocurra, de esta manera estará preparado y evitará sorpresas. No se avergüence por pedir explicaciones a su profesional. Pídale que le explique en que consisten los procedimientos y los efectos que se deben esperar después del tratamiento.
  • Establecer una señal para detener el tratamiento mientras se está realizando da seguridad ante una situación de fobia.  Señales como levantar la mano pueden informar al dentista de que se siente incómodo o quiere parar en situaciones en que no se puede hablar.
  • Se pueden dar pasos, de menos a mas, generando lazos de confianza. Puede empezar acompañando a alguien, después hacerse una revisión y posteriormente un tratamiento leve.

En nuestra clínica dental (Sevilla), la comodidad de nuestros pacientes es una prioridad. Si necesita algún tratamiento y por miedo o inseguridad no se atreve a dar el paso, llámenos. Le ayudaremos a superar su miedo y no pondrá su salud en riesgo.

 

¿Qué consecuencias puede tener apretar los dientes?

Las personas que sufren bruxismo son las que aprietan o rechinan los dientes de forma involuntaria.  Esto puede ocurrir de día o de noche, aunque cuando está relacionado con el sueño suele ocasionar más problemas por ser más difícil de controlar. Se puede ser bruxista a cualquier edad, afecta a niños y a adultos.

El estrés puede ser el desencadenante, aunque las consecuencias no son iguales en todos los pacientes, depende entre otras cosas del alineamiento de los dientes, la postura, los hábitos de sueño o el tiempo y la fuerza con que se aprieta.

Provoca con el tiempo que los dientes se desgasten,  originando por tanto hipersensibilidad dental, predispone a tener caries y traumatismo en las encías, contracturas musculares en la zona de la cabeza y el cuello, así como dolores de cabeza , chasquido y molestias en la articulación de la mandíbula, situada cerca del oído externo.

La forma de detectarlo puede ser viendo el desgaste característico que ocasiona en los dientes, aunque muchas veces los compañeros de habitación son los que avisan del ruido que se causa al dormir.

En cuanto al tratamiento, hay que adaptarlo en función a cada paciente. En primer lugar se debe intentar reducir el estrés y manejar la ansiedad.

Para el alivio del dolor hay medidas que se pueden realizar en casa:

–       Aplicación de calor húmedo.

–       Hidratarse y dormir bien.

–       Evitar los alimentos que son excesivamente duros, los chicles y morderse las uñas.

–       Realizar ejercicios de estiramiento fisioterapéuticos y relajar los músculos mandibulares y faciales.

Para proteger los dientes de la presión que se ejerce al rechinar se puede emplear una férula de descarga.  Esta además ayuda a eliminar los dolores porque reduce la fuerza muscular. Este protector se realiza a la medida del paciente y debe ser ajustado en la clínica dental. El tratamiento en estadios avanzados con gran desgaste dentario consiste en la rehabilitación con coronas para recuperar el tejido dentario perdido

El diagnóstico precoz es fundamental para minimizar el desgaste irreversible que ocasiona en los dientes y prevenir lesiones en la articulación de la mandíbula.

¿Crees que tienes problemas de bruxismo? Pide una cita en nuestra clínica dental de Sevilla y lo revisaremos totalmente gratis.

Los peligros del sarro en la encia

El sarro, cuando se introduce en el espacio que hay entre la encía y el diente, se denomina técnicamente tártaro subgingival.  Lo produce un acúmulo de bacterias que se adhieren al diente, van avanzando hacia el interior despegando progresivamente la encía y terminan destruyendo el hueso que soporta los dientes.

Cuando estas bacterias, que están adheridas a la raíz dental, se mineralizan, forman el cálculo subgingival. Estas bacterias no provocan por sí mismas la destrucción del hueso, necesitan un individuo con predisposición genética y un ambiente adecuado, siendo factores de riesgo importantes el estrés y el tabaco.

Para quitarlo hay que realizar un raspado y alisado radicular.  Es algo sencillo en manos expertas y se realiza con pequeños instrumentos afilados, sin lesionar la encía.  No tiene nada que ver con una limpieza dental, de hecho a veces sorprende el tamaño de los fragmentos que se retiran de personas con la boca aparentemente sana. De ahí lo que se sorprenden quienes reciben la noticia de que tienen una periodontitis o que incluso van a perder algún diente a pesar de haberse hecho limpiezas con frecuencia, puesto que la enfermedad evoluciona lentamente, en muchas ocasiones sin presentar ni dolor ni señales de alerta visibles. Cuanto antes se diagnostica y se trata, mejor.

¿Sospechas que te pueda estar pasando a ti? Pídenos cita a nuestra clínica dental en Sevilla y te harémos una revisión

¿Cuándo tiene que acudir por primera vez un niño al dentista?

Los niños deben visitar el dentista para que se les examinen los dientes, encías, frenillos y la oclusión, de forma que se detecte si hay algún problema. Asimismo se instruye a los padres sobre cómo mantener una buena higiene oral y preservar la salud oral del niño. Además de por esto, es beneficioso para que se familiaricen y normalicen la visita al dentista.

Teniendo en cuenta la presencia de caries en preescolar, según los especialistas, la primera visita debe realizarse cuando el niño haya cumplido los 12 meses, en función de establecer medidas preventivas. Los principales motivos de consulta son  la caries, erupción ectópica  de los dientes definitivos, agenesias y dientes supernumerarios:

  •  La caries es una de las enfermedades crónicas infantiles más comunes. Se debe a factores hereditarios, a la higiene oral y a la exposición a los ácidos derivados del azúcar entre otros. Es una infección del diente originado por bacterias, que producen unos ácidos que conllevan a la destrucción del mismo. El diagnóstico precoz es fundamental y lo debe realizar el dentista. No se debe esperar a que las detecten los padres, pues cuando esto ocurre suele ser tarde y están ya en una fase avanzada. En cuanto al tratamiento, en los dientes de leche se procurará mantener la pieza sana en boca hasta que le corresponda recambiarse y en los dientes definitivos es el mismo que el del adulto.
  • La erupción ectópica de una pieza definitiva consiste en la erupción de un diente definitivo sin que se haya perdido el de leche. En función de la movilidad de la pieza y de la cantidad de raíz que quede por reabsorberse, se procederá a la extracción de la pieza de leche para asegurar que el definitivo erupciones correctamente.
  •  La agenesia es la ausencia congénita de uno o más dientes, mientras que los dientes supernumerarios son un número de dientes superior al normal. Es importante diagnosticarlo a tiempo en las revisiones, puesto que condicionaran el plan de tratamiento, bien para extraer el supernumerario o para conservar al máximo las piezas de leche en caso de agenesia de dientes definitivos.

¿Tienes dudas si tu hijo debe acudir ya al dentista? Consúltanos sin compromiso!